Cradle to Cradle, la nueva Re-Evolución industrial

¿Qué es Cradle to Cradle?

El concepto Cradle to Cradle está basado en la naturaleza donde no hay residuos, todo forma parte de un ciclo en el que el fin de vida de un producto (en la naturaleza, de un ser) es el comienzo del siguiente.

Los diseños actuales de los productos están basados en el modelo ‘’De la cuna a la tumba’’, el contrario del ‘’De la cuna a la cuna’’ (Cradle to cradle).

Un diseño ”de la cuna a la tumba” usa las materias primas, da un uso al producto y luego (cuando el producto ya no sirve) va al vertedero.

Lo que busca este nuevo modelo es cambiar la forma de diseñar y producir para que una vez un producto acabe su vida útil pueda ser devuelto a la cadena productiva de nuevo.

El cradle to cradle considera que todos los recursos son ‘’nutrientes’’, que pueden ser de dos tipos:

  • Nutrientes biológicos: que cierran su círculo en la propia tierra, los biodegradables.
  • Nutrientes técnicos: estos se someten a un proceso de reciclaje pasando a ser nuevos recursos técnicos para crear nuevos productos sin usar nuevos recursos naturales.
Ciclo de vida biológico y técnico

¿Cómo se puede aplicar en la moda?

Para aplicarlo tenemos que recurrir al EcoDiseño y al desarrollo sostenible.

El Ecodiseño incorpora criterios ambientales en la fase de diseño y desarrollo del producto, tratando de tomar medidas preventivas con el objetivo de disminuir el impacto ambiental en todas las fases del ciclo de vida del producto.

Aspectos que se tienen en cuenta:

  • No usar sustancias tóxicas. Para no contaminar el suelo y las aguas de los lugares donde se hace la producción, ni en su posterior vertido. En su lugar se usarán sustancias que puedan servir de abono o sean de fácil desamblaje para su reutilización como materia prima técnica.
  • Tener en cuenta donde se hace la producción, que esta no haga daño al lugar sino que ayude al desarrollo económico de la zona y la sociedad creando puestos de trabajo dignos, así como su preservación medioambiental.
  • Estudio de impacto medioambiental, social y de salud del producto. Así como mejorar este impacto si el resultado es negativo.

Un ejemplo de textil cradle to cradle: La tela que ‘’podría comerse’’

En 2002 Designtex, junto con Rohner Textil hizo una producción de tejido para tapizar biodegradable. Una tela tan segura que, como sus propios creadores bromeaban, podría hasta comerse.

La ideación de este tejido se produjo porque, aunque las fábricas textiles de Rohner cumplía la normativa de medio ambiente, los restos de sus tejidos se consideraban un desecho peligroso.

Es por esto que introdujeron grandes cambios en la producción como la eliminación de los tintes y productos químicos tóxicos. Además, cambiaron las materias primas, comenzando a usar lana de ovejas criadas en libertad y ramie, una fibra hecha a partir de la ortiga.

MBDC – Textil Compostable

Los recortes sobrantes se reciclan y se envían a los productores de fresas de la zona que, al ser biodegradables, los usan para proteger el suelo y aislar las plantas.

Además, el empresario dice: ‘’Con nuestro enfoque no sólo hemos dado respuestas a los problemas medioambientales sino que hemos eliminado la necesidad de reglamentación, aspecto muy a tener en cuenta.’’ Pues dice que al tener menos trámites burocráticos se han ahorrado un 20% los costes de la producción.

¡Todo son ventajas! ¿Qué piensas, crees que estamos ante la nueva Re-Evolución industrial?

Artículo escrito por Jessica Checa de BeGaia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *