¿Conoces el lino vasco?

En las VIII Jornada de Moda Sostenible organizada por Slow Fashion Next, Erika y Aitor nos presentan un proyecto de recuperación del lino en el País Vasco.

Circular Hub, dentro de Impact Hub reune a varios agentes interesados en la economía circular desde su lado más social, con el objetivo de conectar a las personas.

Ponen en marcha  varias microexperiencias que se puedan escalar. Una de ellas es la recuperación del mercado tradicional del lino, ya que se trata de una planta que ofrece la oportunidad de cosechar además de alimento (semillas),  “nuestras prendas de vestir”, y sin emplear abono ni agua de riego. De esta manera, se genera una economía totalmente sostenible y de gran impacto local.

El lino en la fase de cultivo no necesita agua, solo humedad ambiente y cercanía al mar. Tampoco necesita fertilizantes, un poco de carbono, que está actualmente en todas las tierras que han utilizado fertilizantes anteriormente. Y no agota los recursos naturales de la tierra.

El lino tiene personalidad, tiene la capacidad de coger las capacidades de la tierra.

El orígen del lino en el País Vasco

En el siglo XV y XVI el lino dió libertad a muchas mujeres. En los caseríos vascos, desde los 10 años, aprendían a cultivarlo y transformarlo.

Fue el sector más próspero hasta el siglo XX, con la llegada de la industrialización y el algodón. Llegó incluso a desaparecer.

En el siglo XXI quedaban unas pocas hilanderas que, de forma autónoma, recuperaban materiales.

El lino en la actualidad.

Se cultiva, sobre todo, en el norte de Francia. Y se transforma en China o Turquía.

La idea es recuperar el cultivo y la transformación local, no solo de forma textil, también para alimentación y biocomposite, en un sistema de economía circular.

El lino, como tejido.

      1. Es termorregulador. Respira con nuestro cuerpo. Lo que permite que dure más tiempo limpio y en buenas condiciones, evitando consumo de agua y electricidad en los lavados.
      2. Es duradero. Mejora sus apariencia con los lavados.
      3. Es biodegradable.

Twin and Chic, participante activo del proyecto.

Erika, fundadora de esta marca infantil, es cooperativista de Impact Hub Donostia y agente activo del proyecto del que te he hablado.

El uso del lino le ha permitido respetar estos valores que son los pilares de su marca:

        1. Salud de los niños
        2. Cuidado del medioambiente
        3. Cuidado de todos los trabajadores de la cadena de suministro.

Y además conecta con una tradición ancestral del País Vasco. Para ella es una forma “romántica” de recuperar las relaciones con su pasado.

Para Erika el lino es un material muy noble. Dura, es suave, no se rompe, es cómodo y versátil. Es el tejido estrella de su marca.

FUENTES:

Erika de Twin&Chic

Aitor Sanfrancisco Defensor de la ecoinnovación como perspectiva de futuro y entusiasta de la labor técnica acompañada de creatividad.

Más sobre el Lino

Impact Hub Donostia Coworking enfocado a la innovación.

Circular Hub

Charla 2 SLOW FASHION NEXT