MARINA LÓPEZ, moda sostenible

La firma, con sede en Jerez de la Frontera (Cádiz), nació en el año 2009 de una forma lógica teniendo en cuenta sus comienzos. Una vez más nos encontramos con la costura aprendida de toda la vida en casa, a través de lo que le enseñaron su madre y su abuela, a quienes tiene muy presentes, aunque ya no estén y les rinde homenaje con una foto de ellas colgada en su web.

Siendo una niña le enseñaron a coser y al ver sus aptitudes pronto la apuntaron a un curso de corte y confección, desde entonces no ha parado; siempre estuvo interesada por el diseño original o como ella misma dice “convertir algo sin valor en una joya con la que sentirse diferente y especial” a la vez que recuerda con cariño el baúl de su madre, para ella un auténtico baúl del tesoro del que de vez en cuando robaba alguna tela para transformarla.

Trabaja con colecciones cápsula totalmente atemporales para todas las edades y tallas. Ella misma hace el diseño, patrón, corta y confecciona. Puntualmente si tiene algún pedido grande cuenta con la ayuda de un taller cercano. Además, hace transformaciones, es decir, en ocasiones las clientas le llevan prendas que ella desmonta y rediseña, tarea más compleja.

Como curiosidad me cuenta que su última colección está elaborada con algodón orgánico proporcionado por “Skbags”, firma de AMSE dedicada a la confección de bolsas, que ella reutiliza deshaciéndolas y elaborando con ese tejido sus diseños; otra de las características de esta colección es el “ecodiseño”, consistente en crear prendas que no utilicen cremalleras u otros elementos distintos a la propia tela que impidan su posterior reciclaje, por congruencia al ser consciente del grave problema generado en el medio ambiente por los desechos de la industria textil, y estar profundamente preocupada por dejar un mundo más sostenible y humano.

Este tema es lo que la lleva precisamente a intervenir en ponencias con el fin de concienciar sobre la necesidad de la circularidad en la moda y del cuidado a la hora de desechar las prendas que ya no utilizamos pidiendo que “nunca” las tiremos al contenedor de basura, porque la ropa no se descompone y una vez que se tira a la basura ya no se puede reutilizar para hacer con ella hilos u otros elementos que puedan darle un nuevo uso.

También imparte cursos de todos los niveles para enseñar a coser, y organiza swap parties, además de su constante actividad como presidenta de AMSE.

Marina vende sus prendas fundamentalmente a través de su web, aunque también participa en ferias y showrooms.

 

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Artículo escrito por Chon Mayayo Bellostas

Tochy & Pochy

 
 

¿Conoces el lino vasco?

En las VIII Jornada de Moda Sostenible organizada por Slow Fashion Next, Erika y Aitor nos presentan un proyecto de recuperación del lino en el País Vasco.

Circular Hub, dentro de Impact Hub reune a varios agentes interesados en la economía circular desde su lado más social, con el objetivo de conectar a las personas.

Ponen en marcha  varias microexperiencias que se puedan escalar. Una de ellas es la recuperación del mercado tradicional del lino, ya que se trata de una planta que ofrece la oportunidad de cosechar además de alimento (semillas),  “nuestras prendas de vestir”, y sin emplear abono ni agua de riego. De esta manera, se genera una economía totalmente sostenible y de gran impacto local.

El lino en la fase de cultivo no necesita agua, solo humedad ambiente y cercanía al mar. Tampoco necesita fertilizantes, un poco de carbono, que está actualmente en todas las tierras que han utilizado fertilizantes anteriormente. Y no agota los recursos naturales de la tierra.

El lino tiene personalidad, tiene la capacidad de coger las capacidades de la tierra.

El orígen del lino en el País Vasco

En el siglo XV y XVI el lino dió libertad a muchas mujeres. En los caseríos vascos, desde los 10 años, aprendían a cultivarlo y transformarlo.

Fue el sector más próspero hasta el siglo XX, con la llegada de la industrialización y el algodón. Llegó incluso a desaparecer.

En el siglo XXI quedaban unas pocas hilanderas que, de forma autónoma, recuperaban materiales.

El lino en la actualidad.

Se cultiva, sobre todo, en el norte de Francia. Y se transforma en China o Turquía.

La idea es recuperar el cultivo y la transformación local, no solo de forma textil, también para alimentación y biocomposite, en un sistema de economía circular.

El lino, como tejido.

      1. Es termorregulador. Respira con nuestro cuerpo. Lo que permite que dure más tiempo limpio y en buenas condiciones, evitando consumo de agua y electricidad en los lavados.
      2. Es duradero. Mejora sus apariencia con los lavados.
      3. Es biodegradable.

Twin and Chic, participante activo del proyecto.

Erika, fundadora de esta marca infantil, es cooperativista de Impact Hub Donostia y agente activo del proyecto del que te he hablado.

El uso del lino le ha permitido respetar estos valores que son los pilares de su marca:

        1. Salud de los niños
        2. Cuidado del medioambiente
        3. Cuidado de todos los trabajadores de la cadena de suministro.

Y además conecta con una tradición ancestral del País Vasco. Para ella es una forma “romántica” de recuperar las relaciones con su pasado.

Para Erika el lino es un material muy noble. Dura, es suave, no se rompe, es cómodo y versátil. Es el tejido estrella de su marca.

FUENTES:

Erika de Twin&Chic

Aitor Sanfrancisco Defensor de la ecoinnovación como perspectiva de futuro y entusiasta de la labor técnica acompañada de creatividad.

Más sobre el Lino

Impact Hub Donostia Coworking enfocado a la innovación.

Circular Hub

Charla 2 SLOW FASHION NEXT